
LA DEDUCCIÓN Y EL BOOM
INMOBILIARIO
La
inversión en vivienda habitual a través de su adquisición (dejaremos de lado
otras formas asimiladas a la adquisición contempladas en la ley, dado su
carácter residual sobre el total de la deducción) supondrá una deducción en
cuota en el IRPF. Este incentivo fiscal provocará que los compradores no paguen
realmente el precio de transmisión del bien sino que pagarán el precio de venta
menos la deducción del impuesto. ¿Qué
efectos tendrá este hecho sobre el mercado de la vivienda? ¿qué efectos tuvo
durante el boom inmobiliario español?
Para
empezar analizaremos una de las características que presentaba el mercado de la
vivienda en la época del boom inmobiliario: la rigidez de su función de oferta.
Nos encontramos ante una curva bastante inelástica, es decir, la venta de
viviendas apenas responderá ante una variación de los precios. Esto se debe
fundamentalmente, a las características del bien y de su proceso de producción,
que requieren de periodos de maduración superiores a los dos años. La oferta,
no reaccionaba de inmediato ante los cambios que se producían en la demanda; lo
que generaba un ajuste asimétrico, en el que cualquier incremento de la demanda
suponía un incremento de los precios mayor que las cantidades.

¿Tuvo
algo que ver la deducción con la generación de la burbuja inmobiliaria? Una
burbuja inmobiliaria “es una situación de inestabilidad de los precios, ya que
están basados en las expectativas que compradores e inversores tienen sobre un crecimiento rápido y
sostenido de los precios” (J. García Montalvo). Por lo tanto, una parte importante
del crecimiento de los precios estará basado en las expectativas de los precios
futuras en lugar de depender de las variables fundamentales del modelo (entre
otras, la fiscalidad). Estas expectativas demasiado optimistas e irreales
estaban generadas en torno a tasas de crecimiento presentes y, además se sustentaban
en una serie de “falacias” existentes sobre el mercado inmobiliario (por
ejemplo, que el precio de la vivienda nunca podría bajar, la adquisición de una
vivienda en propiedad es siempre mejor que alquilarla ya que al final ésta
pertenece a tu patrimonio,…). La deducción no fue causante de la burbuja
inmobiliaria aunque sí que contribuyó a un incremento de los precios como hemos
visto anteriormente. Por lo tanto, una de las medidas que se deberían de haber
tomado entre otras, para intentar
minimizar los efectos de esta inflación de precios, sería la supresión de esta
deducción.
El pasado mes de Julio se anunciaba
la supresión de la deducción para aquellas viviendas adquiridas a partir de 1
de Enero de 2013, ¿qué efectos tendrá esta medida sobre el mercado de la
vivienda? En primer lugar tenemos que distinguir que la función de oferta en la
actualidad difiere de la que teníamos en la época del boom inmobiliario. Nos
encontramos ante una oferta de viviendas más elástica, es decir, la cantidad de
viviendas responderá mejor a las variaciones de los precios. Este hecho se
debe, a que en la actualidad existe un gran número de viviendas sin vender, por
lo que no tendríamos que recurrir, de inmediato a la construcción de las
mismas.
La supresión de la deducción
provocará una caída en la demanda de viviendas con las siguientes
consecuencias: una caída de las ventas y una caída de los precios, que en este
caso, se repartiría entre el vendedor y el comprador, el primero recibe un
precio final menor y, el segundo, aunque compra más barato, paga un precio
mayor al final, ya que no se puede beneficiar de la deducción. Bajo mi punto de
vista, esta medida es acertada, aunque tardía, ya que se debería de haber
realizado en la época del boom inmobiliario para contrarrestar los efectos de
la burbuja inmobiliaria, en vez de favorecer un mayor crecimiento en los
precios. Además, las consecuencias para las empresas promotoras y constructoras
no hubiesen sido tan dramáticas, ya que se hubieran encontrado en una situación
muy diferente a la actual.
Muy buen artículo! Desde la inclusión de España en la moneda única, la política monetaria ha sido gestionada por un organismo supranacional como es el BCE. A partir del 2000, con la crisis de las "puntocom", se produjo una europa a dos velocidades: los países del norte sufrieron una crisis tecnólogica que prácticamente no afectó a los estados del sur. El BCE actuó en consecuencia con una política expansiva que reactivara las economias del norte. Como dices, era el estado español el que mediante políticas fiscales restrictivas debería haber minimizado el impacto de una política monetaria tan laxa por parte del BCE, y de esa forma no se habría agudizado tanto la crisis que vivimos hoy en dia.
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